Un día ya en la expedición, el perrito empieza a corretear detrás de las mariposas y cuando se da cuenta ya se encuentra muy lejos del grupo del Safari, así que empieza a vagar perdido por la selva, cuando ve a lo lejos una pantera corriendo hacia él.
- ¡Menudo problema! – piensa el perrito y no sabe que hacer. En eso ve unos huesos de un animal muerto y se pone a mordisquearlos.
En cuanto la pantera esta a punto de atacarlo el perrito dice:
- Aaah ¡¡que rica pantera me acabo de comer!!!
La pantera se frena bruscamente y sale despavorida huyendo del perrito y pensando:
- ¡Qué perro más bestia, por poco me come a mi también! El mono alcanza a la pantera y le cuenta toda la historia, entonces la pantera enfurecida regresa corriendo.
El perrito ve a lo lejos que la pantera viene de nuevo y al ver al mono tras ella, se huele que le ha contado toda la historia.
- Mono bocazas ¿Ahora qué voy a hacer?
En vez de salir huyendo se queda sentado dándoles la espalda, como si no los hubiera visto, y en cuanto la pantera está a punto de atacarlo de nuevo el perrito dice en voz alta: - ¡¡¡Ese puñetero mono, hace media hora que lo he mandado a que me trajera otra pantera y todavía no aparece!!!

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